Siempre tuya

Hola amorcito, ¿cómo estás? Yo estoy bien. Bueno, más o menos... Me siento un poco confundida, no me gusta sentirme así. Perdóname, mi amor por angustiarte con mis cosas, a veces no sé si debería seguir escribiéndote. Mi espíritu dejo al descubierto, confiando, conociendo lo sensible que soy, mí defensa es el amor, y mi debilidad también. De ahora en adelante, no voy a ignorar las señales, de ahora en adelante, escucharé a mi corazón, es que tengo la mala costumbre de ignorarte, corazón. Quiero saber de ti, lo que nadie sabe, tú eres mi tesoro escondido, ¡Estoy bendecida! Tengo el mapa, ya empecé mi recorrido. Cuando pienso en tí, se me florece el alma, mis pensamientos fluyen llevándome hacia tí, se ven las nubes resplandecientes adornando el cielo azul. ¿Ya comiste, amor? Ven, que te estoy calentando la comida. Venn a comer.


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