Amado mío
Amor mío, si yo tuviera el poder de cambiar el mundo, lo primero que haría es hacer llover gotas de amor, mientras nos mojamos, nos liberamos de la tristeza, de la agonía, de la enfermedad. Le ordenaría a la muerte que deje de llevarse a mis hermanos, y le reclamaría que me devuelva a los que me quitó. ¿Te imaginas cuánta felicidad?